La vela roja de Nochebuena

La vela roja de Nochebuena, un ritual celta de Navidad, que el año pasado nos olvidamos de cumplir.

Hace unos meses conté en Twitter que en mi familia tenemos una tradición o cábala de Navidad, medio rara, y que el año pasado -entre alcohol y karaoke – nos olvidamos de cumplir. Obviamente me acusaron de ser el causante de la pandemia y otros desastres. Por eso, este año vamos a hacer las cosas bien y necesito que todos se sumen a esta movida.

Hará unos cuantos años que empezamos con eso de prender la vela roja en Nochebuena, es una costumbre irlandesa. Desde chicos que estamos ligados a esa comunidad –ya les contaré por qué -y medio que hemos ido apropiándonos de las costumbres que nos gustaban. 

La tradición consiste en prender una vela roja en la ventana, al atardecer. De ahí viene lo de decorar las casas con las lucecitas de Navidad. Ya que estamos, les cuento un poco de su historia. 

Nota: No empiecen con lo de «apropiación cultural» porque no hay una sola tradición navideña que sea puramente nuestra.

Hay varias leyendas sobre qué significa esa vela: Es un símbolo de hospitalidad, en referencia a que José y María no conseguían dónde hospedarse antes de dar a luz, por eso la vela la tiene que encender el más chico de la casa y sólo la puede apagar una mujer llamada María. Acá hay varias Marías, así que se van turnando cada año. No sé qué pasa si la apaga alguien con otro nombre, por las dudas no lo intenten, ya tuvimos demasiado con este 2020. 

El origen histórico

La costumbre data del tiempo de la persecución religiosa en Irlanda durante el reinado de Isabel I. Ya les hablé del régimen de Oliver Cromwell y los puritanos en el Reino Unido, cuando la Navidad fue prohibida. Irlanda en ese momento vivía tiempos turbulentos. 

Las tropas de Oliver Cromwell siembran el terror en la población civil irlandesa.

Antes de la invasión inglesa, la isla estaba gobernada por diferentes reyes y jefes de clanes pero el verdadero poder radicaba en las abadías y monasterios católicos. Eran una especie de bancos de la época. La Iglesia de Irlanda había acumulado mucho poder desde la caída de Roma, todo el conocimiento de Europa se había salvado gracias a ellos, era el centro intelectual del continente.

Cuando los monarcas ingleses quisieron imponer su autoridad sobre sus nuevos súbditos se dieron cuenta que el clero era su principal enemigo. A esto hay que sumarle la reforma protestante. Enrique VIII (el padre de Isabel I) se había nombrado cabeza de la Iglesia de Inglaterra, declarándose la guerra al Papa y justo cruzando el mar tenía a la isla más católica, rica y rebelde del mundo. Entonces, como una forma de someterlos y dividirlos, les prohibieron las misas en latín, las imágenes religiosas y los sacerdotes fueron brutalmente reprimidos.

Las misas clandestinas en las casas rurales irlandesas se siguieron oficiando durante siglos.

Volviendo a la vela. El culto católico se siguió practicando clandestinamente y una vela en la ventana significaba entonces que los sacerdotes podían dar misa libremente en ese hogar, pero además era un gesto de bienvenida a todos los que tuvieran hambre o fueran perseguidos. Pero lo que no todos saben es que es una costumbre mucho más antigua y ancestral que el cristianismo. 

Los celtas y los festivales de la luz

Durante las celebraciones ligadas al cambio de estaciones como Samhain – el Halloween original- o el solsticio de invierno, los antiguos celtas solían colocar brazas o velas en sus ventanas para alejar a los malos espíritus e invitar a sus antepasados a cenar con ellos, además les dejaban comida en las puertas. En algunos lugares, todavía se sigue poniendo un plato extra durante la cena de Navidad para ellos, un eco de una costumbre antiquísima. Hay algunos puntos en común entre este tipo de sincretismo y el de la celebración de Santa Lucía, en los paises nórdicos. 

Lo que sostienen los historiadores es que, durante la cristianización irlandesa, muchos rituales sobrevivieron en el folklore rural y se difundieron luego, gracias a la gran inmigración de irlandeses en Estados Unidos, al punto que hoy en día seguimos iluminando nuestras ventanas con lucecitas de colores.

El gobierno de Irlanda impulsó la campaña #ALightAtDusk invitando a encender una vela en la ventana por las víctimas del covid-19

Estoy muy a favor de crear tradiciones y resignificarlas, la Navidad es ideal para eso, porque es lo único constante en este mundo cada vez más raro. Los invito a hacerlo en sus casas. Pónganse sus alarmas para el 24 de diciembre a las 20:07 que es cuando empieza el ocaso. Pero recuerden que ninguna cábala o ritual sirve si no mantienen distancia o usan barbijo. Cuiden a sus seres queridos.

Feliz Navidad.

Comments

  1. Marilina Responder

    Me encantó, como todo lo que escribís, ya te he dicho que sos mi guía espiritual, y en diciembre faro de espíritu navideño. Cuando mi mamá vivía ella prendía una vela en la mesa a las 12 de la noche y la apagaba creo que una hora después pero sin ella nunca lo hicimos. Voy a salir a buscar a una vela roja, me pregunto si la podré apagar yo siendo Marilina ?. Que tengas una hermosa Navidad, voy a estar atenta a tu crónica tuitera. Felicidades, mi querido Editor. Te deseo paz, amor, cosas ricas y buenas anécdotas para que después nos entretengas ? Abrazo navideño.

    • Lisandro Responder

      Me encantó todo lo que pusiste, muchas gracias! feliz Navidad!

Dejar un Comentario

Su correo electrónico no será publicado.